Los invito a que reflexionemos sobre el recorrido que hicimos a lo largo de la cursada sobre los nuevos medios y el uso de la imagen.
Particularmente me gustaría enfocarme en su uso dentro del aula. Abro una pequeña reflexión de mi parte para que la cerremos entre todos en la próxima clase.
En la actualidad nos encontramos enfrentando un desajuste interesante de analizar en los métodos de aprendizaje y enseñanza.
Contrariamente a la abrumadora evolución tecnológica en todos los ámbitos de nuestra vida, el único espacio que no ha acompañado esta modernización, es el aula de clase.
A diferencia de hace 30 años atrás, hoy los estudiantes son nativamente tecnológicos, es decir que han crecido con la tecnología y, por lo tanto, tienen una habilidad innata en el lenguaje y el entorno digital. Manejan sin problemas los nuevos lenguajes de comunicación, se expresan a través de una gran diversidad de medios y el acceso a la información es infinito.
La posibilidad que brindan las nuevos medios y tecnologías de acceder a todo tipo de contenidos, editarlos, compartirlos, construirlos entre varios interlocutores, cambia la dinámica de aprendizaje en el aula. El alumno se vuelve más activo en el acceso al conocimiento, pudiendo transformar su experiencia en un aprendizaje colaborativo construido entre pares y mas experimentativo, lo que convierte al docente, desde mi punto de vista, ya no en una figura única que imparte saberes, sino en una guía para la investigación y la construcción de los alumnos de su propio aprendizaje. El docente se vuelve una figura clave en la estimulación de la experiencia del alumno.
El aprendizaje colaborativo es el nuevo paradigma educativo del siglo XXI, nuestras nuevas generaciones están listas para esta experiencia.
Charlemos en clase.